Simpatía alta, rechazo bajo: la fórmula competitiva
El nuevo Termómetro Digital Colombia 2025 de BOLD.Data y Campaigns & Elections ofrece algo más que una fotografía del momento. El estudio, construido a partir de millones de menciones en redes sociales, identifica patrones de simpatía, rechazo y distribución territorial de la conversación alrededor de trece aspirantes presidenciales.
El primer hallazgo tiene que ver con la brecha de sentimiento. Miguel Uribe encabeza el listado de simpatía con 35 % de menciones favorables y solo 20 % de rechazo, una proporción que le permite moverse con holgura en la conversación digital. En un entorno donde la polarización suele disparar el rechazo, arrancar con un saldo favorable lo ubica en una posición estratégica.
En contraste, otros aspirantes muestran estructuras de sentimiento más tensionadas. Sergio Fajardo, por ejemplo, combina 31 % de simpatía con 27 % de rechazo: una cifra que, aunque no es la más alta, sí indica la existencia de sectores que lo cuestionan con fuerza. Algo similar ocurre con Iván Cepeda, quien suma 25 % de simpatía, pero carga con la responsabilidad de un debate ideológico que tiende a polarizar.
La tabla también evidencia que buena parte de la conversación es indiferente: porcentajes superiores al 40 % en casi todos los candidatos. Ese componente neutro refleja menciones informativas, noticias, debates y contenidos que no expresan emociones claras, pero que sí construyen visibilidad. Para las campañas, transformarlo en simpatía será un desafío clave.
El segundo hallazgo está en el peso de Bogotá. Que el 38 % de la conversación nacional se concentre en la capital y que Miguel Uribe lidere allí con 39 % de menciones frente a sus competidores, sugiere un empalme entre su trayectoria local y la discusión nacional. Seguridad, movilidad, ordenamiento urbano y política social aparecen como las narrativas que sostienen esa ventaja.
El tercer punto se ubica en el Caribe, donde Abelardo de la Espriella protagoniza el debate con el 41 % de la conversación. Su discurso jurídico, su presencia mediática y su identidad regional le permiten ocupar un espacio que, hasta ahora, ningún otro aspirante logra disputar con la misma intensidad. El informe señala que allí el debate digital está fuertemente marcado por casos judiciales y discusiones sobre corrupción.
En Antioquia, la historia es distinta. Vicky Dávila concentra el 42 % de la conversación, asociada a investigaciones periodísticas y controversias nacionales, mientras que Sergio Fajardo crece apoyado en su imagen como exalcalde y exgobernador. Se trata de un departamento en el que el elector digital parece dividirse entre figuras que representan estilos muy distintos de liderazgo.
Finalmente, el estudio resalta la posición de Iván Cepeda en Valle del Cauca y Santanderes, con 37 % y 35 % del volumen de conversación, respectivamente. Allí, su papel como opositor y sus intervenciones en temas de paz, justicia y derechos humanos concentran apoyos y críticas que elevan su visibilidad. Es un recordatorio de que la oposición también puede capitalizar la batalla digital.
En conjunto, los datos del Termómetro Digital Colombia 2025 obligan a leer la contienda presidencial con lentes más finos. No basta con saber quién es más mencionado: es indispensable entender si esa conversación es favorable, neutra o negativa, y en qué territorios se ubican los nodos principales del debate.
De cara a las elecciones, las campañas que sepan interpretar estos patrones —ajustando mensajes en Bogotá, Caribe, Antioquia, Valle y Santanderes— podrán convertir la visibilidad digital en votos reales. El mapa de simpatía y rechazo que hoy muestran las redes será, sin duda, uno de los insumos más consultados en los cuartos de guerra políticos.
