El reloj marcaba los cuatro minutos cuando Luis Díaz encontró la pelota que todo delantero sueña. No dudó. Remató con el arco de frente y calló el murmullo del Parc des Princes. Media hora después, el guajiro volvió a aparecer: presión alta, robo, gol. Dos golpes limpios que pusieron a Bayern delante del PSG y a Colombia frente a un espejo nuevo.
Con esos dos gritos, Díaz no solo encendió París: alcanzó los 14 goles en la Champions y se convirtió en el máximo goleador colombiano de la historia del torneo. Detrás del festejo hay horas de entrenamiento, viajes, cicatrices y una idea de juego que hoy lo hace un atacante total.
París, escenario de un relato
La noche venía con libreto grande: PSG, vigente campeón; Bayern, equipo de talla Mundial. En ese marco, Díaz eligió el papel protagónico. El 1–0 fue instinto; el 2–0, inteligencia: oler la duda de un central, morder, definir.
La evolución de un futbolista
Quien lo vio en sus inicios recuerda la gambeta. Hoy, además, hay lectura, sacrificio y colmillo para los ataques cortos. La presión ya no es trámite: es un arma. Así nació el segundo gol. Así se explican sus números.
Un récord con acento colombiano
Durante años, la cima fue de ‘9’ que viven en el área. Díaz llegó desde la banda, con botas gastadas de tanto volver. Superó a Jackson Martínez y dejó atrás a Falcao. Lo hizo en París, en Champions, en un partido que pedía carácter.
El otro partido
PSG buscó el empate, encontró un gol anulado y chocó con un Bayern serio, solidario, sin miedo a saltar a robar arriba. La ventaja quedó tatuada en el tablero y en la memoria.
Voces y latidos
Desde la cabina, los relatos repitieron su nombre. En Colombia, las notificaciones hablaban de récord, de orgullo, de historia viva. En Múnich, su entrenador subrayó el trabajo invisible: correr, orientar, decidir.
Lo que deja la noche
Un resultado que empuja a Bayern en la fase liga. Un futbolista que confirmó su momento. Y un país que vuelve a ilusionarse cada vez que escucha su apellido en Europa.
Reacciones y consecuencias
El vestuario bávaro valoró la eficacia del plan y el liderazgo del colombiano. En redes, exfutbolistas y periodistas pusieron el dato en su sitio: 14 goles que cambian el orden del escalafón cafetero en Champions y elevan la conversación sobre el techo de Díaz.
El partido terminó; el eco de los cánticos, no. Luis Díaz se llevó de París una noche para contar y un récord para guardar.
