La Corte IDH reconoció 11 desapariciones forzadas

A LA ESPERA
BOGOTA, OCT. 28.- LAS TROPAS ESPERAN QUE EL CASCABEL LES ABRA PASO PARA RECUPERAR EL PALACIO. (COLPRENSA).

El 6 y 7 de noviembre de 1985, Bogotá vivió una de sus jornadas más trágicas. La “toma y retoma” dejó un centenar de muertos y personas dadas por desaparecidas. El registro, sin embargo, no es definitivo para varios colectivos de víctimas.

En 2014, la Corte IDH condenó al Estado por 11 desapariciones forzadas y ordenó medidas de reparación. Desde entonces, se han realizado identificaciones y entregas, pero la discusión por los no reconocidos sigue abierta.

La columna de El Espectador sostiene que el país conmemora con listados parciales, que excluyen a “otros desaparecidos” sin reconocimiento judicial. Este vacío de nombramiento impacta a familias que no encuentran cabida en los actos oficiales.

Informes de memoria histórica subrayan que la verdad completa requiere cruces de archivos, protocolos forenses y acceso a repositorios castrenses. Sin ello, la ruta de búsqueda e identificación se ralentiza.

En años recientes, coberturas periodísticas han revelado nuevas pistas y controversias probatorias. Aunque aportan luces, también evidencian lagunas que solo se zanjan con decisiones institucionales coordinadas.

Colectivos de víctimas insisten en actos de reconocimiento para quienes quedaron fuera de sentencias o listados oficiales. La simbología —placas, galerías fotográficas, memoriales— ha sido un soporte, pero no reemplaza la verdad judicial.

A 40 años, el país tiene la oportunidad de igualar la memoria: abrir la lista, escuchar a las familias y robustecer la investigación para que ningún nombre quede en la sombra.

Fortalecer la búsqueda, el acceso a archivos y el reconocimiento oficial son pasos urgentes para cerrar la lista de ausencias del Palacio de Justicia. La memoria debe incluirlos a todos.

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