Ocurrió en la mañana

El ataque ocurrió el 10 de noviembre y, pese a la gravedad del hecho, no se registraron heridos.
Las imágenes conocidas muestran un vehículo blindado Toyota Land Cruiser con el vidrio lateral roto y una llanta destrozada. “Un tiro más y matan al conductor”, declaró el mandatario en un video grabado minutos después del incidente.
El atentado tuvo lugar en un corredor rural de alta complejidad por la presencia de estructuras del ELN y disidencias de las FARC. Según el relato del propio gobernador, la caravana fue atacada mientras cumplía compromisos institucionales en la zona, y logró refugiarse en la estación de Policía de Tame.
Las autoridades nacionales rechazaron el ataque y anunciaron refuerzos en los esquemas de seguridad para funcionarios regionales. En paralelo, la Defensoría del Pueblo había advertido sobre el recrudecimiento del conflicto armado en Arauca, producto de disputas entre grupos ilegales.
La Fiscalía y la Fuerza Pública asumieron la investigación para determinar los responsables y esclarecer los móviles del atentado.
Desde la Gobernación se pidió mantener las labores institucionales con garantías y reforzar la vigilancia sobre el corredor Tame–Fortul, considerado uno de los más sensibles del departamento. El hecho reaviva la preocupación por la seguridad de los mandatarios locales en regiones afectadas por la violencia.
