Un nuevo rumbo educativo para quien vivió años en la calle

En la capital colombiana, la historia de Jonathan Vergara emerge como testimonio vivo de rehabilitación educativa: luego de vivir en la calle durante seis años, logró obtener el mejor resultado del ICFES en Bogotá.
Su camino comenzó cuando decidió apartarse del consumo de sustancias y del entorno de la calle, tras perder a su familia y reconocer que su vida estaba estancada. Esa decisión marcó un antes y un después.
La estrategia educativa CIPREIA, ofrecida por la Secretaría de Integración Social, le permitió avanzar en ciclos adaptados de lectura, escritura y finalmente bachillerato, bajo un acompañamiento docente personalizado.
Los docentes que lo acompañaron destacan su compromiso, su voluntad de aprender y la actitud positiva que mantuvo ante el proceso educativo, pese a las dificultades físicas que arrastra tras un accidente.
Al recibir la confirmación de su logro, Jonathan corrió a contarlo a su madre: la emoción, el orgullo y la emoción fueron evidentes para él y su familia.
Con su título de bachiller en puerta y el mejor puntaje ICFES en Bogotá, ahora dirige su mirada a estudios en ecología y medio ambiente, con la meta de volver a soñar, esta vez como estudiante universitario.
Este caso plantea una reflexión más amplia: ¿Cómo las políticas de inclusión, educación para adultos y programas de reinserción pueden generar efectos positivos en sociedades urbanas complejas como la de Bogotá?
La transformación de Jonathan Vergara convierte su historia en modelo de inspiración para la ciudad de Bogotá: al pasar de la calle al éxito académico, pone de manifiesto la importancia de mecanismos institucionales que permiten la re-lectura de vidas. Su experiencia invita a evaluar y fortalecer las rutas de educación flexible, inclusión social y apoyo a personas en situación de calle en Colombia.
