Elección de contralor aplazada por ausencias injustificadas
El proceso para elegir al nuevo contralor de Cali enfrentó un nuevo revés institucional este jueves. La sesión especialmente convocada para escuchar a los tres candidatos ternados no pudo realizarse debido a que quince de los veintiún concejales no se presentaron al recinto.
El presidente del Concejo Distrital, Edison Lucumí, había formalizado la citación tras semanas de incertidumbre jurídica y diferimientos sucesivos. La agenda contemplaba las exposiciones de los aspirantes y el debate previo a la votación definitiva.
Solo seis corporados asistieron, número insuficiente para configurar el quórum reglamentario. De los ausentes, únicamente uno presentó excusa documentada, mientras que los restantes catorce no ofrecieron explicación oficial.
La importancia de la sesión radicaba en poner fin al interinato en la Contraloría Distrital, institución fundamental para la vigilancia del gasto público municipal. Durante semanas, el proceso había estado suspendido por debates sobre su legalidad, reparos políticos y aplazamientos consecutivos.
Antes de verificar la asistencia, en el recinto se proyectó el video del presidente Lucumí oficializando la convocatoria y enfatizando la relevancia del procedimiento para la institucionalidad local. A pesar de la formalidad del llamado, la respuesta fue mayoritariamente negativa.
Los concejales presentes fueron Edison Lucumí, Ana Erazo, Roberto Ortiz, Flower Rojas, María del Carmen Londoño y Rodrigo Salazar. Tras confirmar la ausencia de los demás, la mesa directiva procedió a levantar la sesión sin poder cumplir ninguno de los objetivos programados.
Roberto Ortiz expresó públicamente sus disculpas hacia la ciudadanía y los candidatos ternados, reconociendo el esfuerzo de quienes participaron en el proceso democrático de selección y prepararon sus propuestas de gestión para la Contraloría.
Rodrigo Salazar cuestionó abiertamente la conducta de sus colegas ausentes, señalando que las objeciones y dudas debían manifestarse en el recinto institucional, no mediante la inasistencia que termina paralizando los procedimientos constitucionales establecidos.
Reportes ciudadanos compartidos en redes sociales indicaron que al menos dos concejales ausentes fueron vistos en actividades no oficiales durante el horario de la sesión. Estas situaciones incrementaron la percepción de irresponsabilidad frente a los deberes públicos.
El veedor ciudadano Angello Vásquez confirmó que iniciará acciones legales contra los concejales que no asistieron sin justificación válida. Según su análisis, la conducta podría configurar prevaricato por omisión, delito que acarrea sanciones incluyendo la eventual pérdida de la investidura.
La sesión ha sido reprogramada para el viernes siguiente, con la expectativa de contar con la asistencia completa del Concejo. El proceso lleva varias semanas estancado, prolongando la situación de interinidad en la Contraloría Distrital.
La ciudad aguarda la designación del funcionario que asumirá la vigilancia fiscal en un contexto de alta demanda por transparencia y control efectivo sobre la ejecución presupuestal municipal.
