Intercambio verbal entre Trump y Petro escala
Las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la posibilidad de destruir laboratorios de cocaína en Colombia han generado una nueva controversia en las ya tensas relaciones entre Estados Unidos y Colombia. El mandatario estadounidense expresó el lunes que estaría orgulloso de realizar tales operaciones, aunque no confirmó planes concretos.
La respuesta del presidente colombiano Gustavo Petro no se hizo esperar. A través de redes sociales, el mandatario presentó cifras de su gestión en la lucha contra el narcotráfico, afirmando que su gobierno ha desmantelado más de 10.000 laboratorios de producción de cocaína durante su administración.
Este intercambio representa el más reciente episodio en una relación bilateral que ha experimentado un deterioro significativo desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025. Las diferencias en las estrategias antinarcóticos y las acusaciones mutuas han marcado el tono de las interacciones entre ambos gobiernos.
Trump realizó sus declaraciones durante una comparecencia ante la prensa en la Oficina Oval, donde abordó múltiples temas relacionados con su política exterior en América Latina. El presidente estadounidense enfatizó que Estados Unidos conoce las rutas del narcotráfico y está determinado a combatir el flujo de fentanilo y cocaína hacia territorio estadounidense.
“Sabemos exactamente cómo traen sus cosas aquí, cómo traen las drogas aquí. Fentanilo, cocaína”, afirmó Trump. El mandatario agregó que destruir las instalaciones de producción salvaría millones de vidas, aunque reiteró que no ha confirmado que vaya a ejecutar tales operaciones en el corto plazo.
Por su parte, el presidente Petro respondió cuestionando la información que llega al gobierno estadounidense. “Rubio no le ha contado a Trump, nadie le dice”, escribió el mandatario colombiano, sugiriendo que el secretario de Estado Marco Rubio no ha transmitido adecuadamente los resultados de los esfuerzos colombianos contra el narcotráfico.
El contexto de estas declaraciones incluye la descertificación de Colombia como cooperador en la lucha antidrogas por parte de Estados Unidos. Esta medida administrativa representa un cambio significativo en la política bilateral, considerando la histórica cooperación entre ambos países en materia de seguridad desde el Plan Colombia implementado a finales de los años noventa.
La administración Trump ha intensificado las operaciones militares en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico. El despliegue incluye el portaviones USS Gerald R. Ford, varios destructores, submarinos de propulsión nuclear y aproximadamente 4.000 efectivos militares. Estas operaciones, denominadas oficialmente como acciones contra el narcotráfico, han resultado en el bombardeo de decenas de embarcaciones.
Los datos oficiales indican que hasta mediados de noviembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han atacado 21 embarcaciones, con un resultado de más de 80 personas fallecidas. Washington sostiene que estas embarcaciones transportaban cargamentos de droga, aunque no se han presentado evidencias detalladas sobre cada operación específica.
La inclusión del presidente Petro en la Lista Clinton por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) representa una medida sin precedentes en las relaciones bilaterales. Esta lista aplica sanciones económicas y restricciones comerciales a individuos vinculados con narcotráfico o financiamiento del terrorismo, bloqueando activos y limitando transacciones con instituciones estadounidenses.
Analistas internacionales coinciden en que el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Colombia podría tener implicaciones más amplias para la cooperación regional en seguridad. La posibilidad de acciones militares unilaterales estadounidenses plantea interrogantes sobre el respeto a la soberanía de los estados latinoamericanos y la efectividad de los enfoques militarizados contra el narcotráfico.
Mientras ambos gobiernos mantienen posturas firmes, no se vislumbran canales de diálogo activos para resolver las diferencias. La comunidad internacional observa con atención la evolución de esta situación, que podría establecer precedentes importantes para las relaciones hemisféricas y las estrategias de combate al narcotráfico en la región.
