La propuesta de conciliación de Mancuso busca cerrar el conflicto judicial con Uribe
El 12 de noviembre de 2025, Salvatore Mancuso, excomandante paramilitar, presentó ante la Fiscalía General de la Nación una solicitud de conciliación en la que se retractó de los señalamientos realizados contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. En el documento, Mancuso admite que no le consta la participación de Uribe en los hechos criminales relacionados con los asesinatos y otros crímenes en los que lo había involucrado anteriormente.
La conciliación se dio como parte de un proceso judicial que involucra a Uribe, quien había interpuesto una querella por los señalamientos de Mancuso, particularmente sobre el homicidio de Eudaldo León Díaz, exalcalde del municipio de El Roble (Sucre). Mancuso reconoce que no tiene pruebas que vinculen directamente al expresidente con los hechos criminales.
El giro de Mancuso es significativo porque refleja el peso que tienen las pruebas en la justicia transicional en Colombia. Los expertos en derecho han destacado que este tipo de retractaciones podrían tener implicaciones importantes en otros procesos judiciales, no solo en los que involucran al expresidente, sino en los que se relacionan con el paramilitarismo y sus vínculos con las élites políticas.
Por su parte, Uribe ha dicho que espera que este acto sirva para esclarecer la verdad y que se tomen medidas contra quienes han difamado su nombre. Aunque el exmandatario no ha emitido una respuesta formal, su equipo legal prepara una respuesta a esta conciliación.
El perdón de Mancuso también plantea preguntas sobre la validez de las declaraciones previas en los procesos de justicia transicional, así como la credibilidad de los testimonios presentados por los excombatientes.
Además, la retractación de Mancuso pone de relieve las tensiones políticas que aún persisten en Colombia sobre la paz y la justicia. Uribe, como uno de los principales opositores al proceso de paz con las FARC, sigue siendo una figura polarizadora, mientras que Mancuso, como exlíder paramilitar, continúa siendo una pieza clave en la narrativa del conflicto armado colombiano.
Este acontecimiento marca un nuevo giro en los procesos judiciales del país, donde las demandas de verdad y justicia siguen siendo una prioridad para las víctimas del conflicto, pero también una fuente de disputas políticas en torno a la reparación y la reconciliación.
La propuesta de Salvatore Mancuso ante la Fiscalía, en la que reconoce que no le consta la participación de Álvaro Uribe en los crímenes que había señalado, marca un nuevo capítulo en la justicia transicional colombiana. Este evento también refuerza la importancia de las pruebas y la verdad en los procesos judiciales del conflicto armado.
